Cuando una empresa entrega un certificado de fianza para ganar una licitación o respaldar el cumplimiento de un contrato, está entregando una promesa. Pero no todas las promesas pesan lo mismo. La diferencia se mide en tres letras.
La clasificación de riesgo de una Sociedad de Garantía Recíproca (SGR) es la nota que clasificadoras independientes le asignan a su capacidad de cumplir compromisos financieros. Cuanto más alta, más sólida la Garantía que emite — y mejores las condiciones que la PyME afianzada puede negociar con los mandantes.
El problema invisible de las Garantías
En Chile, todas las semanas miles de PyMEs entregan un certificado de fianza para postular a una licitación pública o respaldar el cumplimiento de un contrato. ChileCompra los acepta como instrumento de Garantía válido — son nominativos, no negociables y tienen mérito ejecutivo para su cobro.
La Ley de Compras Públicas reconoce a los certificados de fianza emitidos por SGR con la misma validez que las boletas bancarias y las pólizas de Garantía. Es decir: ante una licitación pública, los tres instrumentos compiten en igualdad de condiciones formales.
Lo que muchas empresas no saben es que dos Garantías, aunque cumplan con los mismos requisitos formales, no necesariamente pesan lo mismo en la mesa de negociación. La diferencia está en quién las respalda. Y más específicamente: en cómo el mercado mide a quien las respalda.
¿Qué es una clasificación de riesgo y cómo se lee?
Las instituciones financieras chilenas son evaluadas periódicamente por clasificadoras de riesgo independientes. En Chile operan cuatro clasificadoras autorizadas: Feller-Rate, Fitch Ratings, ICR y Humphreys, todas con vínculos a agencias internacionales como Standard & Poor’s, Fitch Ratings y Moody’s.
Estas clasificadoras revisan los estados financieros, el gobierno corporativo, la calidad de la cartera y el cumplimiento normativo de cada institución. Como resultado, le asignan una nota que se lee en una escala de letras:
AAA → AA → A → BBB → BB → B → C → D
La escala se interpreta así:
- De AAA a BBB es grado de inversión: instituciones sólidas, con alta capacidad de cumplir sus compromisos.
- De BB hacia abajo es grado especulativo: cumplen, pero con mayor sensibilidad al entorno económico.
- Dentro de cada letra hay subdivisiones con +, sin signo, y − (de mejor a peor). Así, BBB+ está mejor que BBB, y A− mejor que BBB+.
La frontera que muchos no ven
Hay un salto en esta escala que pesa más que los demás: la frontera entre BBB y A.
Subir de A− a A no es lo mismo que subir de BBB+ a A−. En el primer caso, te mueves dentro de la misma categoría. En el segundo, cambias de categoría: dejas atrás el escalón más bajo del grado de inversión y entras al círculo de las instituciones consideradas como las más robustas del mercado financiero chileno.
¿Por qué importa especialmente en una SGR?
Una Sociedad de Garantía Recíproca no presta dinero. Las SGR existen para hacer algo muy específico: respaldar el cumplimiento de las obligaciones contractuales de sus afianzados ante los mandantes. Están registradas en la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) y operan bajo el marco de la Ley N° 20.179.
Lo que vende una SGR es una promesa: si la empresa afianzada no cumple su obligación, la SGR respalda ese cumplimiento ante el mandante. Esa promesa es el producto.
Y aquí está el punto clave: la fuerza de esa promesa depende exactamente de la clasificación de riesgo de la SGR que la emite.
En un banco, la clasificación de riesgo es importante porque afecta el costo de fondeo y la confianza del mercado. En una SGR, la clasificación es el producto. No hay forma de separar una cosa de la otra.
Qué cambia para la PyME afianzada cuando su SGR sube de clasificación
Cuando la clasificación de una SGR sube de categoría, no cambia su marketing. Cambia el peso real de cada Certificado de Fianza que emite. Para la empresa que opera con esa SGR, esto se traduce en tres efectos concretos:
Más apertura: más mandantes aceptan el certificado
Muchos mandantes — especialmente los más grandes, tanto públicos como privados — tienen criterios internos que exigen una clasificación mínima para aceptar una Garantía. Una SGR en categoría A puede acceder a procesos que antes ni siquiera la consideraban. La fianza, sencillamente, abre más puertas.
Mejores contrapartes
Con una mejor clasificación, una SGR accede a contrapartes que antes exigían un estándar más alto para aceptar su respaldo. Esto amplía el universo de mandantes y contratos en los que la PyME afianzada puede competir, sin cambiar nada de su propia operación.
Mayor capacidad: proyectos de más tamaño y complejidad
En licitaciones públicas y privadas de mayor envergadura, la solidez de la Garantía no es un detalle — es un criterio de admisibilidad. Una mejor clasificación habilita procesos a los que antes no se podía postular, simplemente porque la Garantía no calzaba con los requisitos.
Cómo elegir una SGR: las preguntas que importan
Para una PyME que opera con licitaciones o que va a tomar contratos importantes usando una fianza como respaldo, elegir SGR no debería ser sólo una decisión de precio. Conviene mirar al menos cuatro variables:
- Clasificación de riesgo actual. Pregunta cuál es. Pídela por escrito si es necesario. Las clasificadoras publican sus informes públicamente.
- Tendencia. ¿Estable, Favorable o Desfavorable? Una tendencia desfavorable es una señal anticipada.
- Registro en CMF. Sólo las SGR registradas en la Comisión para el Mercado Financiero pueden emitir certificados de fianza válidos.
- Velocidad operativa. Una SGR puede tener la mejor clasificación del mundo, pero si tarda diez días en emitir una garantía, pierdes la licitación. La solidez sin velocidad no sirve.
Qué revisan las clasificadoras de riesgo
Vale la pena cerrar con algo que suele perderse en los anuncios de las propias instituciones: una clasificación de riesgo no se sube con campañas ni con relaciones públicas.
La solidez de FinFast quedó a la vista. Las clasificadoras son entidades independientes que revisan, entre otras cosas:
- Gobierno corporativo y estructura de administración.
- Gestión de riesgo y modelos de evaluación de cartera.
- Suficiencia patrimonial y liquidez.
- Rentabilidad sostenida en el tiempo.
- Calidad de la cartera afianzada.
- Cumplimiento normativo ante CMF y UAF.
- Posición competitiva en el mercado.
- Resistencia ante un entorno macroeconómico adverso.
Cuando una SGR sube de categoría, lo que el mercado está leyendo es la consistencia de su operación a lo largo del tiempo — no un buen trimestre aislado.
FinFast: el caso
Mientras escribimos este artículo, FinFast S.A.G.R. acaba de mejorar su clasificación de riesgo: pasó de BBB+ a A−, con tendencia Estable. Es decir, cruzó la frontera entre el grado de inversión más conservador y la categoría A — el círculo de las instituciones más sólidas del mercado.
Lo evaluó Humphreys Clasificadora de Riesgo, una entidad independiente. Revisó gobierno corporativo, gestión de riesgo, patrimonio, liquidez, calidad de cartera y cumplimiento normativo — y reconoció lo que el trabajo del equipo construyó.
Para nuestros clientes, esto se traduce en algo concreto: la Garantía que respalda tu próximo proyecto pesa hoy más en el mercado que ayer. Más mandantes aceptan nuestro certificado. Accedemos a contrapartes que antes exigían una clasificación más alta. Y podemos respaldar proyectos de mayor tamaño y complejidad.
Si tu próximo proyecto necesita una Garantía sólida, vale la pena saber con quién la estás emitiendo. Conoce las Garantías de FinFast o escríbenos a contacto@finfast.com para revisar tu caso.
Preguntas frecuentes
¿Qué es una clasificación de riesgo de SGR?
Es la nota que clasificadoras independientes (Feller-Rate, ICR, Humphreys, Fitch) le asignan a una Sociedad de Garantía Recíproca, midiendo su capacidad de cumplir compromisos financieros. La escala va de AAA (máxima solidez) a D (incumplimiento). De AAA a BBB es grado de inversión.
¿Por qué importa la clasificación de riesgo de una SGR para la PyME?
Porque una SGR vende Garantías, y el valor de una Garantía depende directamente de la solidez de quien la emite. Una SGR mejor clasificada produce certificados de fianza que son aceptados por más mandantes y permiten respaldar proyectos de mayor tamaño y complejidad.
¿Qué diferencia hay entre categoría A y categoría BBB?
Ambas son grado de inversión, pero la categoría A indica alta capacidad de cumplir compromisos y mayor resistencia ante cambios económicos adversos. La categoría BBB tiene capacidad de pago, pero es más vulnerable al entorno. Cruzar de BBB a A es cambiar de categoría, no avanzar un escalón menor.
¿Cómo se acreditan las SGR en Chile?
Las Sociedades de Garantía Recíproca operan bajo el marco de la Ley N° 20.179 y están registradas en la Comisión para el Mercado Financiero (CMF). Sólo las SGR registradas pueden emitir certificados de fianza válidos para licitaciones y procesos formales de garantía.
¿Una mejor clasificación me ayuda a ganar licitaciones más grandes?
Sí, directamente. Los mandantes — especialmente los grandes — suelen tener requisitos mínimos de clasificación de riesgo para aceptar una Garantía. Con un Certificado de Fianza emitido por una SGR en categoría A, una PyME puede postular a procesos a los que antes no calificaba simplemente por el respaldo de la Garantía.


